El Municipio de Querétaro confirmó que serán menos de 100 los árboles que deberán retirarse en la capital como parte de las obras del tren México–Querétaro, conforme a los permisos emitidos por autoridades federales en materia ambiental. De acuerdo con el presidente municipal, Felifer Macías, los ejemplares se ubican principalmente en la colonia Las Hadas, sobre la avenida Corregidora y, en algunos casos, en tramos de Bernardo Quintana. Macías aseguró que cada árbol será evaluado individualmente y contará con un proceso de reposición para evitar impactos ecológicos. “Los tendrán que reponer, de la misma naturaleza y tamaño, y además el municipio sumará otro tanto; no desaparece el parque de Las Hadas ni voy a permitir que se merme el ecosistema y el medio ambiente de la zona”, señaló el alcalde. Además de la compensación directa, el edil informó que se pondrán en marcha acciones adicionales de restauración ambiental. Entre ellas destacó un proyecto de mejoramiento integral en el Parque Alcanfores, espacio que no será afectado por el trazo del tren. Con el fin de garantizar una comunicación clara sobre el desarrollo del proyecto ferroviario, el municipio establecerá una vocería oficial que informará periódicamente sobre avances, decisiones y medidas de mitigación.
El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín