La planta de separación y tratamiento de residuos sólidos localizada en la ciudad de Querétaro retomó actividades la semana pasada, luego de que la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente y Desarrollo Urbano (Pepmadu) autorizó el retiro de los sellos de clausura que habían sido colocados a mediados de este año. El titular de la Pepmadu, José Luis Peña Ríos, informó que el levantamiento de la medida se concretó el pasado 8 de diciembre, después de que la empresa operadora, Broquers Ambiental, acreditó avances en el cumplimiento de diversas condicionantes impuestas por la autoridad estatal para corregir irregularidades detectadas durante las inspecciones. Entre las acciones implementadas se encuentran medidas para el control de olores, la plantación de mil árboles en la zona, la regulación de los horarios de operación y un manejo más adecuado del confinamiento de los residuos sólidos, aspectos que habían sido motivo de quejas vecinales. La planta fue suspendida en julio de 2025 debido a incumplimientos relacionados con la emisión de ruidos, malos olores, manejo de residuos y operación fuera de los horarios permitidos, situación que generó inconformidad entre habitantes de colonias cercanas. Como parte del proceso administrativo, la empresa fue acreedora a una sanción económica por 497 mil pesos, la cual ya fue cubierta, además del pago de una indemnización correspondiente a la suspensión del servicio. Peña Ríos añadió que Broquers Ambiental presentó un calendario de trabajo que será vigilado de forma permanente por la Pepmadu, a fin de asegurar que se mantengan las medidas correctivas y se eviten nuevas afectaciones a la población.

 

El texto original de este artículo la Agencia Quadratín.