Un estudio del Servicio Arqueomagnético Nacional (SAN) de la UNAM y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) efectuado en tres murales cerca de la Plaza de la Luna y la Calle de los Muertos en Teotihuacan, reveló que el aparente incendio de edificios en la hoy zona arqueológica sucedió en diferentes periodos y por el abandono de la ciudad. Avto Goguitchaichvili, titular del SAN, detalló que el análisis de la pintura roja en los murales, publicado en el Journal of Archaeological Science Reports, llevado a cabo con técnicas de arqueomagnetismo, muestra que los conjuntos de murales y de estuco (cal mezclada con arena de cuarzo usada para alisar, decorar y proteger paredes o techos) preservan señales confiables de esta práctica. El paleomagnetismo es una técnica que analiza cómo ciertas rocas y minerales son como “cápsulas del tiempo” registrando la dirección e intensidad del campo magnético terrestre en el momento en que se formaron. Mientras, el arqueomagnetismo emplea básicamente artefactos quemados (magnetización termoremanente) in situ o las pinturas rojas que contienen granos de Hematitas antiferromagnéticas que portan magnetización remanente pictórica.

El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.