Las comisiones en la Cámara de Diputados iniciaron la revisión de un paquete de iniciativas destinadas a reestructurar el funcionamiento y presupuesto de los organismos constitucionalmente autónomos en el país, un proyecto que ha encendido las alertas de las bancadas de oposición. La propuesta legislativa busca concentrar facultades técnicas y operativas dentro de las secretarías de Estado, bajo el argumento de reducir el gasto burocrático y priorizar la asignación de recursos hacia programas sociales e infraestructura. Dirigentes del bloque opositor argumentan que la medida debilita la rendición de cuentas y elimina contrapesos fundamentales para la vida democrática nacional. Durante las primeras mesas de trabajo, los legisladores del grupo parlamentario mayoritario defendieron que la reforma no eliminará la transparencia, sino que busca un modelo administrativo más ágil y menos costoso para el erario público. Se anticipa que el dictamen final sea discutido en el pleno durante las próximas semanas, en medio de un intenso debate entre las distintas fuerzas políticas que buscan modificar el alcance de los cambios institucionales antes de su votación definitiva.

El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.