Las autoridades y especialistas internacionales continúan analizando las causas de las mortales inundaciones que han dejado al menos 359 fallecidos y más de mil desaparecidos en Nepal y China. Aunque inicialmente se atribuyó el desastre a un movimiento telúrico que habría provocado un deslizamiento de tierra y bloqueado el río Bhotekoshi, nuevas evaluaciones científicas apuntan a un origen distinto. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) descartó que la actividad registrada correspondiera a un terremoto de magnitud 4,4, como se informó en un primer momento, y confirmó que se trató de un deslizamiento de tierra.

El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.