Siempre caminó con paso decidido hacia el poder diciendo lo que a los demás les gusta escuchar, dicen los críticos de Liz Truss.
En su época de estudiante, apoyó la legalización del cánnabis e incluso la abolición de la Familia Real. Al recibirse, se afilió al Partido Conservador, a pesar de haber sido criada en una familia políticamente cercana al laborismo.
En 2006 fue elegida concejala de Greenwich, antes de convertirse en diputada por la circunscripción de South West Norfolk en 2010. Truss hizo campaña contra el Brexit, pero después se volvió gran defensora de la salida del Reino Unido de la Unión Europea.
Sus críticos opinan que se arriesga a una guerra comercial con el bloque comunitario por su insistencia en renegociar parte del Protocolo de Irlanda del Norte negociado durante el Brexit. Sus defensores dicen que su enfoque pragmático y creativo, ayudó a desbloquear numerosas crisis diplomáticas y a firmar significativos tratados comerciales de la era post-Brexit, con Australia, Nueva Zelanda y Japón.