El temporal gélido que recorre la región este de Estados Unidos ha provocado la muerte de al menos nueve personas, principalmente en el sur del país, debido a las temperaturas extremas y fallas en la infraestructura. Las autoridades de la ciudad de Nueva York informaron adicionalmente sobre el hallazgo de cinco individuos en el exterior, aunque el alcalde Zohran Mamdani precisó que es prematuro determinar las causas exactas de estos decesos mientras continúan las evaluaciones forenses. La acumulación de hielo y el frío intenso devastaron las redes de suministro, dejando a cerca de 700 mil usuarios sin electricidad. La crisis energética se concentra severamente en Tennessee con 250 mil afectados, seguido por Mississippi con 145 mil y Luisiana con 116 mil reportes de interrupción del servicio. En estas entidades, las cuadrillas de reparación enfrentan dificultades por las vialidades congeladas y el daño persistente en los transformadores. La operatividad de los aeropuertos estadounidenses se mantiene bajo condiciones críticas durante este lunes, con la cancelación de casi 3 mil 900 vuelos y demoras que superan los mil 200 itinerarios. Esta situación se suma al caos vivido durante el fin de semana, periodo en el que se suspendieron más de 15 mil 700 salidas en todo el territorio nacional, afectando los planes de viaje de miles de pasajeros que pretendían retornar a sus actividades laborales.
El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.