Obispos de Estados Unidos y México celebraron una misa en la frontera en recuerdo de los migrantes muertos.

Asistieron varias decenas de migrantes a ambos lados de la frontera que portaban banderas de sus países. Los que están varados en México, con la esperanza de poder cruzar a Estados Unidos y cumplir el sueño americano, porque la vida en sus países de origen, es imposible.

En una plataforma de madera instalada cerca del Río Grande seis obispos de ambos países encabezados por José Guadalupe Torres, de Ciudad Juárez, concelebraron una misa cristiana en el que ha sido el año más letal para los migrantes que quieren pasar a Estados Unidos.

853 migrantes han muerto desde enero en su intento de cruzar sin documentos la frontera de México con Texas. Letalidad que supera las 546 muertes registradas en 2021. Ambas cifras no incluyen a los muertos en territorio mexicano ni en el recorrido de los que migran desde América del Sur y Centroamérica. El sacerdote Francisco Javier Calvillo, director de la Casa del Migrante, en Ciudad Juárez, dice que hay que hablar también,  de lo que pasa con los venezolanos, haitianos o africanos. Hablamos de migrantes muertos, pero hay que hablar de los que están -como muertos- porque no tienen derecho a las leyes, que juegan con ellos.”