En medio de múltiples señalamientos por corrupción, omisión patrimonial y vínculos con redes criminales, crece la presión social y política contra el senador Adán Augusto López, a quien cada vez más ciudadanos piden que abandone su cargo como coordinador de la bancada de Morena en el Senado. Una encuesta publicada por Político MX y elaborada por Polister revela que el 79.3 % de los encuestados considera que López debe dejar su liderazgo; 41.4 % exige su renuncia definitiva y 37.9 % opta por que se aparte temporalmente mientras se aclaran las acusaciones. La falta de transparencia en su declaración patrimonial —que omitió reportar 79 millones de pesos — y las investigaciones sobre casos como “La Barredora” han erosionado su respaldo. Entre los principales escándalos que lo envuelven, destacan los nexos con el exsecretario de Seguridad Hermán Bermúdez Requena, sujeto de una orden de aprehensión relacionada con dicha operación policial. El vínculo entre López y Bermúdez ha sido criticado incluso dentro de Morena, y la presidenta Claudia Sheinbaum ha pedido que todas las acusaciones sean investigadas con imparcialidad, sin favoritismos. López Hernández ha defendido que colaborará con las pesquisas si las autoridades lo requieren, sin embargo, su peso político se percibe cada vez más reducido. De hecho, partidos de oposición y grupos internos de Morena han comenzado a presionar para que su posición deje de ser viable en el partido, sobre todo de cara a los procesos electorales de 2027 y 2030. Lo que parecía una figura cercana al primer círculo del poder ha pasado a ser un símbolo de fragilidad política. Con acusaciones, cuestionamientos de su partido y una opinión pública mayoritariamente en su contra, Adán Augusto López podría estar transitando hacia el final de su etapa como líder senatorial.

El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.