En un entorno marcado por la disrupción tecnológica constante, las familias empresarias en México y Latinoamérica enfrentan un desafío crítico: la falta de adopción del emprendimiento como una estrategia formal de crecimiento. Según la reciente investigación Competencia de emprendimiento de las familias empresarias: matices de acción y éxito, realizada por el Instituto de Familias Empresarias (IFEM) del Tecnológico de Monterrey, la mayoría de estas organizaciones aún no estructuran la innovación como parte de su ADN, refirió un comunicado. El hallazgo central del estudio, presentado por María Fonseca, directora del IFEM y brazo de investigación de EGADE Business School, revela que el 56 por ciento de las familias analizadas se ubica en un nivel embrionario. Este estado se caracteriza por una baja institucionalización, la ausencia de estructuras formales de gobernanza para nuevos negocios y una inversión limitada en las iniciativas propuestas por las nuevas generaciones, lo que pone en riesgo la permanencia del legado familiar a largo plazo.
El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.