La inflación en México continuó con una tendencia a la baja durante la primera quincena de junio, al ubicarse en 3.55 por ciento anual, de acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor del INEGI. El organismo informó que el INPC registró una disminución de 0.11 por ciento respecto a la quincena anterior, con lo que la inflación general se mantuvo dentro del rango objetivo del Banco de México, establecido en 3 por ciento, más o menos un punto porcentual. El dato representa una desaceleración frente a los niveles observados en meses anteriores, ya que en mayo la inflación anual se ubicó en 3.94 por ciento, mientras que en abril fue de 4.45 por ciento, de acuerdo con los reportes oficiales del INEGI. Pese al descenso en la inflación general, el componente subyacente, que elimina los productos de mayor volatilidad y permite observar la tendencia de mediano plazo, se ubicó en 4.12 por ciento anual, impulsado principalmente por el comportamiento de servicios y mercancías. En contraste, la inflación no subyacente se colocó en 1.61 por ciento anual, favorecida por menores presiones en algunos productos agropecuarios y energéticos. Especialistas señalan que, aunque la baja en la inflación representa un respiro para los hogares, todavía persisten presiones en algunos servicios, por lo que el comportamiento de precios durante los próximos meses será clave para medir la estabilidad del poder adquisitivo de las familias mexicanas. El INEGI continuará publicando los resultados quincenales del INPC, indicador utilizado para medir la evolución de los precios de bienes y servicios que consumen los hogares en el país.
El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.