En México, ser madre implica trabajar dentro y fuera de casa por salarios bajos, largas jornadas y con menos tiempo para el descanso. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) revelan que casi la mitad de las madres trabajadoras en el país gana apenas un salario mínimo, mientras dedican horas adicionales al cuidado del hogar sin remuneración. Cifras de la desigualdad laboral, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) al cierre de 2025: 49.2% de las madres ocupadas percibe hasta un salario mínimo mensual. 2.2% de ellas gana más de tres salarios mínimos. 45.6% trabaja entre 35 y 48 horas semanales. 17.4% supera las 48 horas de labor remunerada. A esta carga se suman las tareas domésticas: las madres destinan, en promedio, 20.5 horas semanales a quehaceres del hogar y 17.3 horas al cuidado de menores o adultos mayores.

El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.